La juventud no es una edad: es la ilusión de que el tiempo todavía negocia contigo.

 

El terror no siempre grita: a veces se sienta en silencio y espera a que la mente haga el resto.
 

La peor ceguera no es no ver: es mirar con los ojos llenos de certezas.
 

Despojando máscaras de emociones falsas
 

Avanzar exige desaparecer
 

La melancolía es la memoria cuando recuerda incluso lo que nunca llegó a suceder.
 

 

La intolerancia no nace del exceso de convicciones, sino del miedo a que exista algo fuera de ellas.

 

El vagabundo no perdió el camino: fue el camino quien dejó de pertenecerle a alguien.

 

El delator vende el silencio ajeno para comprar una falsa inocencia propia.

La somnolencia es una tregua del mundo: mientras los ojos se rinden, la conciencia afloja su vigilancia y deja pasar verdades que despiertos rechazamos.
 

 

La avaricia no acumula riquezas: acumula miedos disfrazados de oro.